Inspiración otoñal a crochet: colores del bosque sueco, calma somática y proyectos en lana y algodón.
El otoño nos brinda en octubre la oportunidad de contemplar atónitos un espectáculo explosivo de rojos granates, ocres, amarillos casi fluorescentes y verdes opacos. Colores arrastrados y empujados por el viento, hojas y ramas que el aire proyecta hacia arriba como fuegos artificiales para luego caer lenta y sinuosamente abandonando los árboles en su último aliento de vida. Nunca algo muerto fue tan bello...

Octubre es un mes de despedidas internas, nos describe una muerte lenta, nos enseña a mudar la piel para con calma, crear un nuevo yo, sin aferrarnos a lo que fuimos. Los árboles pierden el follaje que desplegaba poderío en verano y que solo un par de meses atrás lucía erguido, tonificado y erecto de savia. Esas bellas hojas son hoy cadáveres amontonados formando almohadones en las esquinas... pequeño deleite de nuestras mascotas al pasear.
El otoño en el sur de Suecia: la belleza de soltar
Los robles, abedules, hayas y sauces aquí donde te escribo, en el sur de Suecia, se desnudan lentamente ante nuestra incrédula mirada, despojándose, rindiéndose, vaciándose y recogiéndose ante la llegada del implacable invierno y la inexorable parada. Nos muestran su pérdida, como ejemplo de resiliencia, adaptación y transformación. Elegantes y altivos pierden su majestuosidad para mostrarnos su cuerpo desnudo y raquítico, más oscuro y tenebroso. Quizá eso fue lo que inspiró antaño a los celtas a celebrar Samhain y por lo que ahora Halloween habla de las criaturas de la noche.
Tejer para calmar el sistema nervioso: el proyecto a crochet.
Octubre ha significado la máxima inspiración para mis dos proyectos que hoy te enseño.
Sin darme cuenta, los proyectos iban calando en mí, callándome y calmándome, llevándome hacia dentro, que era donde únicamente quería ir. El delicioso y aterciopelado tacto del algodón orgánico XL de Hilaturas LM me ayudaba a conllevar toda la locura de mi entorno, en esa perfecta huida de estimulación somática que solo el crochet sabe dar.

Materiales, paleta de color y caída del tejido
Había elegido los colores granate y maquillaje para el panel delantero y trasero, pero el verde se unió de manera improvisada al final cuando me di cuenta de que actuaba de hilo conductor entre los dos estimulando el circuito eléctrico de mi sistema nervioso.
Utilicé un gancho de 8.00 mm para darle caída al tejido, lo que dio un resultado holgado y ligero que contrarrestaba el peso del algodón. Cómodo, cálido, perfecto para un día en movimiento.
Las mariposas protagonizan el diseño también por ser símbolo de cambio, metamorfosis y por enseñarnos la lección de que por mucho que nos preparemos en la crisálida, siempre hay que salir a volar.

Técnica: Crochet
Hilo: Algodón orgánico XL de Hilaturas LM (tonos granate, maquillaje y verde).
Ganchillo: 8.00 mm.
Nivel : intermedio
En mi tienda podrás encontrar el mismo algodón pero más fino en 3.5 mm. Aquí te dejo el enlace. https://www.fifi.nu/product-page/lm-cotton-nature-3-5-mm-4
Luego, como no podía parar, me inspiré únicamente en el color de las hojas del otoño y nació el diseño de este gorro, que combina lana merino de Uruguay en el elástico para aumentar la suavidad en la zona de la frente y luego lana sueca de Öland, más rústica y áspera pero muy resistente y cálida en invierno. La puedes encontrar aquí


En este gorro quise aportar textura puesto que el olor a hierba de la lana me inspiraba algo más campestre y quizá una huida al mundo de las hadas.
Técnica: Crochet
Hilo: lana sueca de Öland 6/3 de Ullcentrum
Ganchillo: 5.00
Nivel : intermedio





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