Cuello "Valborg" y una oda a la luz y al cambio profundo.
- Elena Acosta
- hace 2 días
- 5 Min. de lectura

Este cuello es mi oda a Suecia y al instinto ancestral de dejar atrás la dureza del invierno y abrirse a la luz de la primavera y la explosión de color y vida que trae con ella. Una celebración por el continuo viaje de al existencia, cambios, transiciones que nos marca el ritmo de la naturaleza y las leyes físicas del mundo astronómico.
Todas las civilizaciones, culturas y pueblos han celebrado este paso a su manera, dejando atrás las durezas y tormentos de la estación anterior con el corazón esperanzado por las alegrías que promete la siguiente.
El origen de Valborg.
Actualmente, Suecia celebra su Valborg el 30 de abril, con hogueras, fiestas, conciertos y fiestas estudiantiles, pero su origen se remonta a mucho antes de que el monje Ansgar creara una iglesia por primera vez en Birka en el 829 d.C o del primer bautizo estratégico cristiano del rey Olof allá por el año 1000 para poder comerciar con Europa, quien había vetado a los nórdicos por paganos.
Cuando los suecos aún adoraban a Thor y su gran templo se hallaba en Uppsala, los ganaderos salían con sus animales por primera vez, a finales de abril para que pudieran pastar con la primera hierba fresca y perfumada de la temporada. Se encendían hogueras (majeldar) para protegerlos de las osos y lobos y de otros males sobrenaturales.
Luego, con el cristianismo, llegó desde Alemania el culto a la Santa Walpurgis durante la Edad Media (monja inglesa que había viajado a Alemania a evangelizar) y así se cristianizó un bello rito pagano totalmente conectado con la naturaleza y sus ciclos como el antiguo pueblo sueco.
Mi ritual: muerte, renacimiento y agencia material.
El fuego de Valborg es también un acto de dejar morir lo viejo para mantener la mente fresca, como la hierba.
Para mí es la muerte de mi viejo yo para que surja uno nuevo. Mi canto a todos los que hemos adentrado en la aventura de vivir en una nación diferente o que simplemente nos adentramos en nuestros propios cambios internos para conocernos mejor.
Mi ritual no ha sido encender un fuego físico, sino el alimentar el fuego de mi creatividad para no morir, darle agencia material a mis madejas para que me guíen durante el diálogo creativo.
El hilo actúa sobre mí, remodelando mi ritmo, mi paciencia y mi inspiración. Cada pieza que creo me da forma a mí mientras adquiere estructura y modifica mi manera de pensar y mi historia.
No me enrollo más y te cuento cómo lo hice:
Cómo lo hice: patrón del cuello Valborg.
Comencé como siempre comienzo mis cuellos con un anillo mágico o un anillo de cadenetas. Para el anillo de cadenetas: tejer 5 cad y unir con un p. raso (o p. deslizado) en la primera cad para formar el anillo.
Vuelta 1: Dentro del anillo: 3 cad (sustituyen al primer punto alto), 2 p.a., 2 cad, 3 p.a., 1 cad, girar la labor.
Vuelta 2: 3 p.a. en el primer punto, saltar 2 p.a. En el espacio de cadenas de la vuelta anterior: 3 p.a., 2 cad, 3 p.a. Saltar 3 p.a., 3 p.a. en el último punto, 2 cad, girar.
Vuelta 3: 2 p.a. en el primer punto. En el siguiente espacio de la vuelta anterior: 3 p.a. En el espacio de cadenas (hueco) de la vuelta anterior: 3 p.a., 2 cad, 3 p.a. En el siguiente espacio de la vuelta anterior: 3 p.a. 3 p.a. en el último punto. 2 cad, girar.
Vuelta 4: 2 p.a. en el primer punto, después tejer 1 p.a. por la hebra trasera (BLO) en cada punto de la vuelta anterior. En el espacio de cadenas de la vuelta anterior: 2 p.a., 2 cad, 2 p.a. Tejer 1 p.a. por la hebra trasera (BLO) en cada punto de la vuelta anterior, 3 p.a. en el último punto. 1 cad, girar.
Vuelta 5: 3 p.b. en el primer punto, después tejer 1 p.b. por la hebra delantera (FLO) en cada punto de la vuelta anterior. En el espacio de cadenas de la vuelta anterior: 2 p.b., 2 cad, 2 p.b. Tejer 1 p.b. por la hebra delantera (FLO) en cada punto de la vuelta anterior, 3 p.b. en el último punto. 2 cad, girar.
Vuelta 6: clusters de punto alto, cadena *
Formas arquitectónicas y texturas caladas.
Para las siguientes vueltas se me antojó adentrarme en formas más arquitectónicas. Me inspiraban las imágenes de culturas antiguas y civilizaciones perdidas, pero quería darle un poco más de aire y espacio para que llevarlo no fuera tan caluroso ahora en primavera.
Como siempre consulté mis diccionarios de puntos, (de nuevo me decidí por la "Colección indispensable de puntos para crocheter@s" de Melissa Leapman y decidí que podría construir algo con sus "conchas elegantes". Estructuras que se basan en una ronda de punto alto, otra ronda de secciones de cadenas flotantes que se adhieren a los puntos altos de la vuelta anterior mediante un punto bajo cada cinco puntos altos y en esas cadenas añadir 6 puntos altos divididos por una cadena para luego seguir repitiendo esas vueltas.
A esto añadí transiciones de vueltas de puntos tradicionales como puntos en relieve como el punto alto de relieve por detrás. (p.a.r.d) y punto alto de relieve por delante.
También me decidí por incorporar una versión adaptada de su "Winged Lace", se trata de crear un fondo de vueltas de punto alto - cadena- punto alto- cadena * y luegos a todos esos postes añadir una capa de cadenas aéreas fijadas a las estructuras con punto deslizados haciendo zig zag, como puedes ver en la foto.
HAY UNA CHICA QUE ESPERA....
Aquí te dejo una impronta de lo que me inspiró el cuello, trayéndome de nuevo a una étapa de mi pasado.
Hay una chica que espera un autobús con destino: la vida, el futuro.
Espera en la parada de siempre, junto al mar y las corrientes.
La parada de su infancia, donde lo pierde todo y lo gana en un instante.
Hay una chica que aguarda, fue vieja aún siendo niña, bruja, flor marchita mecida por la brisa.
La chica permanece, sola bajo los castaños porque le regalan su sombra, incluso después de marcharse.
La chica aguanta, corazón salvaje, gorrión en copa.... sin volar para no quemarse.
Hay una chica que confía... en los designios del destino, cuando los astros ríen si llora, gritan cuando calla y suspiran cuando duerme.
Hay una chica que persevera, con una rosa en una mano y una daga en la otra.
Hay una chica que no abandona, aún con los pies alados y el alma, sin traicionarse, radiante.
Hay una chica que se queda, aún estando ya de viaje, con pies alados y la mirada en el horizonte.





Magnífico desarrolo histórico